Al llegar al sitio, les dijo: «Orad, para no caer en la tentación». y, arrodillado, oraba diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí ese cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya».
Al llegar al sitio, les dijo: «Orad, para no caer en la tentación». y, arrodillado, oraba diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí ese cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya».
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