No es sólo el cuerpo que se entrega, es el alma que se ausenta. La infidelidad comienza mucho antes del acto: nace en la indiferencia, crece en el ego y florece en la mentira. Destruye lo que costó años construir en segundos de debilidad.
El sabio entiende que la lealtad no es obligación, es una elección diaria. Quien es fiel a otro, primero es fiel a sí mismo.
Primera escena de «La Resurrección», de Mel Gibson: dan nuevas fechas de estreno
En la escena se ve a Jesús en una montaña con discípulos pero ¿es antes o después de resucitar? La...





