Antonio Banderas ante León XIV: «Jesucristo ha sido el gran protagonista de la película de la vida»

Escrito por Jorge Sotomayor

06/08/2026

El actor reivindicó el papel de Cristo en el arte universal y pidió que cultura y religión sigan dialogando en busca de verdad. El actor Antonio Banderas saluda al Papa León XIV en el Movistar Arena

 

 

Antonio Banderas aprovechó su intervención ante el Papa León XIV en el Madrid Arena para lanzar una encendida defensa del papel que el cristianismo ha desempeñado en la historia del arte y de la cultura occidental. 

El actor malagueño, encargado de representar al mundo de la cultura y las artes durante el encuentro del Pontífice con la sociedad civil española, aseguró que Jesucristo ha sido «la figura más representada en la historia del arte» y lo definió como «el gran protagonista de la película de la vida».

Banderas pone en valor el papel del Papa

Ante miles de asistentes y en presencia de numerosas autoridades, Banderas subrayó que la visita de León XIV a Madrid constituye «un gesto de escucha, de cercanía y de diálogo con la sociedad civil». 

En ese contexto, destacó que el arte ha sido históricamente uno de los lenguajes privilegiados para tender puentes entre la Iglesia y el mundo.

Iglesia católica y el arte

«La relación entre la Iglesia Católica y el arte no ha sido solo fructífera: ha sido determinante«, afirmó. Según el actor, durante siglos la Iglesia no solo acompañó a los artistas, sino que les planteó grandes preguntas, les ofreció espacios para crear y les proporcionó un propósito. 

«Casi podríamos decir que la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad«, señaló.

Banderas recorrió algunos de los principales hitos de la tradición artística cristiana, desde las catacumbas hasta las grandes catedrales europeas, recordando cómo cada época ha intentado responder a través del arte al misterio de Cristo. 

En su discurso original, más largo, Banderas tenía preparada una explicación sobre el arte y el cristianismo, desde las catacumbas a las grandes catedrales, incluyendo Gaudí, y pensaba enumerar nombres como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Bach, Mozart o Verdi, junto a grandes referentes españoles como Zurbarán, Murillo, El Greco, Velázquez, Goya, Tomás Luis de Victoria, Lope de Vega, Quevedo, Miguel Delibes, Carmen Laforet y Salvador Dalí. 

Pero decidió omitir esa enumeración de nombres históricos para detallar su experiencia personal. 

  • »Yo podría reducir mi intervención simplemente a enumerar los grandes artistas que con sus trabajos han engrandecido el mensaje proveniente de la palabra de Jesús. También podría limitarme a dar una serie de datos que ilustren el camino recorrido entre iglesia, artistas, intelectuales, filósofos.
  • »Pero hoy, Santo Padre, siento una cierta obligación a ofrecer una pequeña reflexión en voz alta sobre mi propia experiencia.
  • »Y para ello he de retroceder en el tiempo a las celebraciones de la Semana Santa en mi querida Málaga allá por los años 60 del siglo pasado. Esas manifestaciones populares que toman las calles desarrollando un ritual majestuoso de arte y fe, de cultura y devoción. Y fue ahí, Santo Padre, en ese marco de arte popular anónimo, cuando con tan solo 4 o 5 años de edad, nació en mí una pregunta que solo contenía una palabra: Dios.
  • »Poco a poco fui encontrando respuestas, algunas tan simples como la que reconocí en los ojos de mi madre, mientras esta le clavaba su mirada y su corazón devoto a la Virgen de la Esperanza que pasaba en su trono frente a nosotros en aquellos lejanos años. 
  • »O a través de la voz que rompía el aire claro de primavera de los cantaores y cantaoras de saetas, o entre la gente humilde y buena de mi ciudad, que cada año salían y salen a la calle con su barrio a cuestas, portando sus imágenes que les ayudan a buscarse a sí mismos mientras buscan a Dios. 
  • »Y lo hacen dejando tras ellos el yo para agarrarse a nosotros. Y del nosotros pasan al ellos y del ellos al todos y del todos al mundo y del mundo al universo. Y del universo a Dios para después volver a tomar tierra intuyendo que Dios puede estar en cada partícula, en cada molécula, de cada gota de agua, de cada mar. de cada pétalo de rosa, de cada pálpito, de cada suspiro».

Después, advirtió contra el arte complaciente, demasiado cómodo.

  • «El arte no es solo belleza. El arte es pregunta, es reflexión, es contraste, es revolución, es tensión entre lo que sabemos y lo que intuimos. El arte ha sido y debe seguir siendo el espejo que refleja vidas que pasan de largo ante el prójimo herido. Es también la denuncia de credos vacíos que olvidaron el amor».

A su juicio, el arte debe seguir siendo una voz crítica frente a las injusticias, la violencia y las guerras, además de una herramienta capaz de promover el diálogo y la reconciliación.

En la parte final de su discurso, el intérprete destacó que tanto el arte como la religión comparten una misma responsabilidad: ayudar al ser humano a mirar más lejos y más alto. «¿Quiénes somos? ¿Qué sentido tiene el dolor? ¿Qué significa amar de verdad al prójimo?«, preguntó.

«Santo Padre, en un mundo que corre, que se fragmenta y que a veces se simplifica en exceso, el arte nos devuelve la complejidad, la profundidad y el silencio necesario. Nos recuerda que siempre hay algo más», concluyó.

Con estas palabras, Antonio Banderas presentó la cultura como un camino privilegiado hacia la búsqueda de la verdad, la fraternidad y la trascendencia, en sintonía con el mensaje que León XIV está transmitiendo durante su histórica visita a España.

 


Fuente: RELIGIÓN EN LIBERTAD

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