El mejor programa social es un empleo. No sólo es absolutamente cierta, sino que también es actual. Y para países como Argentina, absolutamente decisiva.
Nuestro país, desde la crisis del 2001/02, ha ido aumentando la cantidad de programas sociales, subsidios y ayudas de todo tipo. Para sostenerlos ha debido recurrir a impuestos crecientes que, aun alcanzando niveles récords, se tornaron insuficientes.






