El fracaso no es el fin, sino una oportunidad para aprender, crecer y, finalmente, alcanzar el éxito. La clave está en no detenerse ante la adversidad, sino en usarla como impulso para seguir adelante, más sabio y preparado. Con la ayuda de Dios.
¡NO SIEMPRE QUIEN TE APLAUDE TE QUIERE BIEN!
Te dicen que quieren que te vaya bien, pero lo que no te dicen es que NUNCA mejor que a ellos....





