Los buenos amigos pueden cambiar cómo ves los problemas

Escrito por Jorge Sotomayor

10/14/2026

Sección: Lo que se cuenta

A veces, una dificultad no desaparece, pero se vuelve más llevadera cuando sabemos que alguien que nos aprecia camina a nuestro lado. La ciencia lo respalda

 

Imagina que estás al pie de una colina empinada. Desde donde te encuentras, el camino parece difícil de recorrer. Ahora imagina que, junto a ti, está un amigo en quien confías. La pendiente sigue siendo la misma pero, extraordinariamente, parece menos pronunciada. 

Este fue el punto de partida de una investigación publicada en el Journal of Experimental Social Psychology, en la que un grupo de científicos examinó si el apoyo de otras personas podía influir en la percepción de un desafío físico.

Los resultados fueron reveladores: los participantes acompañados por un amigo estimaron que una colina era menos empinada que quienes estaban solos. En otro experimento, se les pidió que recordaran a una persona cercana e imaginaran que les brindaba apoyo. Este grupo también presentó una percepción menos pronunciada de la pendiente. 

De la pendiente física a la pendiente de la vida cotidiana

amigas-amistad-conversación

El estudio no demuestra que las amistades hagan desaparecer todas nuestras dificultades, pero sí abre una reflexión interesante sobre el papel que puede desempeñar el apoyo social cuando nos enfrentamos a un reto importante.

Hay momentos en los que no necesitamos que alguien resuelva nuestros problemas, sino saber que podemos contar con alguien mientras encontramos la manera de afrontarlos.

¿Qué pasa cuando sabemos que contamos con alguien?

Tener un vínculo con alguien que nos hace sentir seguros nos ayuda a sentirnos acompañados; sin embargo, va más allá. Ese ser querido se vuelve el impulso que necesitamos cuando nos enfrentamos a un problema. Saber que podemos pedir ayuda puede hacer que una dificultad no se sienta como una carga que debemos soportar completamente solos.

Cómo ser ese apoyo que alguien necesita

mejores-amigos-motivación

Tú también puedes ser la motivación para alguien, para ello puedes poner en práctica las siguientes recomendaciones con tus amistades y seres queridos. 

Escuchar antes de aconsejar: pregunta qué necesita la otra persona en vez de apresurarte a solucionar su problema.

Estar presentes de forma constante: no aparezcas únicamente cuando todo va bien o cuando necesitas algo.

Ofrecer ayuda concreta: acompañar a una cita, ayuda con una tarea o llama para saber cómo se encuentra mientras atraviesa una situación difícil.

Respetar la libertad del otro: acompañar no significa decidir por alguien ni imponer nuestra manera de ver las cosas.

Aprender a recibir: Permitir que los demás nos ayuden también es parte de construir una amistad recíproca.

Acompañar no quita toda dificultad, pero sí las hace más fácil de vencer

Los amigos no siempre pueden cambiar las circunstancias, ofrecer respuestas o evitar el sufrimiento. A veces, lo más valioso es permanecer cerca, ayudar a llevar una carga y recordar al otro que no tiene que fingir fortaleza todo el tiempo.

Jesús nos invita a vivir la caridad fraterna con los demás en Gálatas 6,2, donde dice: «Ayúdense mutuamente a llevar sus cargas».


Fuente: ALETEIA

 

Noticias Relacionadas