Menos corazones para amar. . .

Escrito por Jorge Sotomayor

09/03/2026

El aborto no solo acaba con una vida, también hiere a las generaciones futuras.

Cada niño que no nace es una voz que se apaga, una historia que nunca se escribirá, una herencia que la humanidad pierde para siempre.

Una sociedad que interrumpe su propia descendencia está cavando su vacío, menos familias, menos manos para trabajar, menos corazones para amar.

No es progreso eliminar a quienes deberían continuar nuestro camino; es una injusticia silenciosa contra el futuro.

Cada vida concebida es parte del legado de toda una generación.

“Si un pueblo no protege a sus hijos, ¿quién lo protegerá a él mañana?”

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