Porque Jesús no dijo: “acuérdense de mí cuando puedan”.
Dijo:
“Hagan esto en memoria mía” (Lc 22,19).
En cada Misa,
Jesús vuelve a partir el pan,
vuelve a entregarse,
y vuelve a decirte:
“Esto es por ti”.
No es solo un rito.
No es rutina.
Es Jesús esperándote,
mirándote,
amándote… en vivo y en directo.
Ven a Misa.
No porque te toque,
sino porque Él te quiere cerca.
Y cuando alguien ama de verdad,
no quiere ser olvidado.






