Una vez un caballo estaba amarrado y tiraba de la cuerda para soltarse, vino un demonio y lo soltó.
_El caballo se metió en la finca de un campesino y comenzó a comerse la siembra.
_El dueño de la finca se enojó, tomó su rifle y mató al caballo.
_Entonces el dueño del caballo también se enojó, tomó su rifle por venganza y mató al dueño de la finca.
_Después la mujer del dueño de la finca lo vio y mató al dueño del caballo.
_Entonces el hijo del dueño del caballo se enfureció fuertemente y mató a la mujer del dueño de la finca…
_Los vecinos enardecidos, mataron al muchacho y quemaron su casa; entonces le preguntaron al demonio:
_¿Por qué hiciste todo eso?
_El demonio respondió, Yo solo solté al caballo.
*MORALEJA*
El demonio hace cosas simples, porque sabe que la maldad está en nuestros corazones y solitos hacemos el resto.
Por eso es bueno pensar antes de actuar, no sea que una cosa sin importancia cause mucho daño.
La palabra tiene poder, para dar vida y para dar muerte, para bendecir o para maldecir…
Piensa antes de actuar..
Fuente: Padre Alejandro Ferreiros




