Remodelación: las tres claves para una renovación exitosa

Escrito por Jorge Sotomayor

05/05/2026

Sección: Lo que se cuenta

El alma de la casa, el estilo de vida de la familia, la luz natural… todos ellos son elementos esenciales que hay que tener en cuenta antes de comenzar una obra de renovación

 

 

Empezar una remodelación suele implicar listas técnicas: presupuesto, materiales, plazos, profesionales… Sin embargo, antes de derribar la primera pared, es fundamental tomarse un tiempo para reflexionar y plantearse las preguntas adecuadas. ¿Qué queremos conservar? ¿Cómo crear un espacio coherente con nuestra vida cotidiana y la de nuestra familia? ¿Cómo hacer que entre más luz? La decoradora de interiores G.u.i.l.l.e.m.e.t.t.e nos aclara estos tres pilares fundamentales para una renovación exitosa y llena de sentido:

1 – Preservar el alma de la casa

Hogar sagrado

Cada casa tiene su propia identidad. Antes de iniciar las obras, la pregunta fundamental que hay que hacerse es: ¿qué hay que conservar? Un piso de madera antiguo, baldosas de terracota, una hermosa chimenea, un azulejo de cemento antiguo… Estos elementos, aunque marcados por el paso del tiempo, suelen contribuir al encanto del lugar. Como recuerda la decoradora de interiores Guillemette:

«Cuando una propiedad ya cuenta con elementos bonitos, es esencial no desnaturalizarla. Estos detalles, que tienen encanto y cuentan la historia de la casa, merecen ser conservados».

A veces, la casa ya está llena de carácter. El trabajo consiste entonces principalmente en preservarlo, al tiempo que se aporta un poco de comodidad moderna.

Por el contrario, otros lugares pueden parecer más neutros. En ese caso, habrá que pensar en cómo infundirles encanto. «Hay muchas maneras de lograrlo», explica. «Se puede buscar una repisa de chimenea de segunda mano, elegir materiales artesanales, como una bonita piedra de Borgoña, un hermoso piso de madera, un zellige, baldosas de Anjou o baldosas de cemento de colores. Hay algo muy alegre y vivo en estas opciones».

2 – Una casa a la imagen de quienes la habitan

Antes de diseñar los espacios, es importante preguntarse qué se espera realmente de la casa. ¿Un lugar de refugio o un espacio para compartir? ¿Una casa llena de vida, pensada para recibir a muchos invitados, o por el contrario un interior más íntimo, orientado a la tranquilidad y la relajación? Las necesidades varían según los estilos de vida. «Cada familia tiene hábitos muy diferentes. Una familia a la que le gusta recibir invitados dará prioridad a los grandes espacios de convivencia, a una cocina amplia y valorará el comedor», afirma Guillemette.

Por el contrario, alguien que busca tranquilidad preferirá espacios más íntimos, cómodos y relajantes. «Si eres escritor, por ejemplo, y tu casa es un refugio para escribir, el espacio se diseñará de otra manera». Una casa de vacaciones, por su parte, se concebirá como un espacio más abierto hacia el exterior. «El jardín debe ser fácilmente accesible, porque lo que uno desea es poder salir y disfrutar de la naturaleza».

Para la decoradora de interiores, es por lo tanto muy importante tener conversaciones sinceras desde el principio, reflexionar sobre los hábitos de vida, sobre lo que realmente importa para la familia y sobre sus valores fundamentales: «Puede ser la hospitalidad, el dinamismo, la alegría o incluso la dulzura… Todo esto es esencial tanto para la decoración como para la distribución de la casa».

3 – Dejar entrar la luz

hogar - remodelación

Si hay un elemento que influye en nuestro estado de ánimo, aporta alegría y además revaloriza una casa, ese es sin duda la luz natural. Por eso, antes de cualquier renovación, es fundamental observar cómo circula por las habitaciones y preguntarse si hay suficiente. Algunas casas ya cuentan con una bonita luz que atraviesa las estancias. «Son ideales porque nos acompañan todo el día, desde el amanecer hasta el atardecer», destaca Guillemette.

«A veces, sin embargo, hay habitaciones muy luminosas y otras más oscuras, sobre todo cuando están orientadas al norte». En estos casos, se pueden considerar varias soluciones: abrir una pared para instalar una claraboya y dejar que la luz atraviese el espacio, o bien colocar nuevos ventanales para aportar más luminosidad y crear también un vínculo directo con la naturaleza. Así que, antes de lanzarse a las obras de renovación, tómese el tiempo para preguntarse lo esencial: ¡qué desea conservar, transformar y revelar en su casa!

 


Fuente: ALETEIA

Noticias Relacionadas