Una vez más, Roma se llenará de solideos rojos los días 26 y 27 de junio de 2026: por segunda vez en su pontificado, León XIV ha convocado a los 241 cardenales —tanto electores como no electores— para dos días de debate. El Vaticano publicó el programa de esta reunión el 22 de junio. El Papa espera que se convierta en un evento anual, cuyo propósito es recabar la opinión del Colegio Cardenalicio sobre los principales desafíos que enfrenta la Iglesia Católica.
Este nuevo consistorio se celebra tras el de enero pasado, en el que los cardenales debatieron sobre la sinodalidad y el papel misionero de la Iglesia. Según el programa de esta segunda reunión, León XIV inaugurará el consistorio con una misa a las 7:30 de la mañana en la Basílica de San Pedro el viernes. El Papa también pronunciará un discurso de apertura y otro de clausura.
Las dos jornadas de trabajo se desarrollarán siguiendo el mismo modelo que el consistorio de enero: en la sala Pablo VI, los cardenales se reunirán cada mañana (de 9:30 a 12:45) y cada tarde (de 16:00 a 19:30) para compartir en grupos e informar en asamblea plenaria.
El cardenal polaco Grzegorz Ryś inaugurará la primera sesión, cuyo tema será «¿Cómo estamos llamados a proclamar el Evangelio?». La segunda sesión, que comenzará con el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, tratará sobre «La cultura del poder y la civilización del amor». Esta sesión se centrará, en particular, en el pasaje de la encíclica Magnifica Humanitas que plantea la posibilidad de ir más allá del concepto de «guerra justa».
El cardenal sudafricano Stephen Brislin inaugurará la tercera sesión con el tema «Construyendo en la bondad: Los desafíos de nuestro tiempo». La sesión final estará dedicada a la implementación del Sínodo sobre el Futuro de la Iglesia —un proyecto impulsado por el Papa Francisco para lograr una Iglesia más abierta— con una presentación del cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo.
Entre las preguntas que guiarán los debates grupales, el programa prevé abordar los «sufrimientos, tensiones e interrogantes» de la humanidad actual, así como las «cuestiones que surgen de individuos y pueblos […] a las que quizás no estamos prestando suficiente atención».
Confidencialidad del trabajo
Las deliberaciones se llevarán a cabo a puerta cerrada. Se solicita a los participantes que mantengan la confidencialidad de las sesiones y discreción con los medios de comunicación durante todo el consistorio. Antes de que el Vaticano publicara oficialmente el programa, este ya se había filtrado a la prensa, lo que evidencia la gran expectación que rodea a este evento papal.
Como en enero, los cardenales se dividirán en nueve grupos de cardenales electores de todo el mundo y once grupos compuestos por cardenales de la Curia Romana y no electores, un total de 124. Los cardenales de todo el mundo tendrán prioridad para presentar los informes de sus respectivos grupos. También se prevén intervenciones libres, con tiempos de intervención siempre asignados.
Tras dialogar con el Papa el sábado por la noche, los cardenales cenarán con él. Volverán a reunirse con el obispo de Roma para la misa de San Pedro y San Pablo, patronos de la diócesis, el lunes 29 de junio a las 9:30 h en la Basílica de San Pedro.
Fuente: ALETEIA






