Una “pastora” afirma que Dios la iluminó para abortar dos de sus hijos. Sabemos que eso es un sin sentido. Más allá de opinar de fondo sobre esta pobre mujer, miremos nuestro actuar.
Cuando decimos que si sucede lo que queremos es porque Dios lo quiso, ¿qué pasa si lo que queremos es contrario a la voluntad de Dios? Tenemos el catecismo, la doctrina, el magisterio, la conserjería de sacerdotes y buenos laicos
Si pedimos algo contrario a Dios, ¿crees que nos lo dará?






