La vida nos da de todo: alegrías, penas, sustos, satisfacciones. Por eso, cuando estés triste, acércate a estos sitios con Jesús para recibir su consuelo y amor
Nadie es feliz todo el tiempo. A veces pasamos por momentos de mucha alegría y otras de profundo malestar. Por eso, cuando sientas que estás demasiado triste como para soportar la pena, recuerda que puedes encontrarte con Jesús en cuatro sitios seguros.
1 – Te espera en la Eucaristía
No hay mejor lugar que la santa Misa para tener un encuentro íntimo con Jesús. Este es el sitio más privilegiado porque el Señor se hace presente en cuerpo y alma para dársenos en alimento. Nada más grande que esto puede llenarnos. Por eso, es importante acudir con frecuencia porque como dice la secuencia de Corpus:
«Su Sangre es nuestra bebida; su Carne, nuestro alimento; pero en el Pan o en el Vino Cristo está todo completo».
2 – En el sagrario
Por supuesto, la visita más consoladora que puedes realizar es acercarte a cualquier iglesia y sentarse frente al sagrario: el Señor Jesús sacramentado – que a veces está completamente solo – te espera con infinito amor. El momento de intimidad que puedes tener con Él para expresarle tus pesares es invaluable.
No lo pienses, cuando pases frente a un templo, entra un momento, salúdalo como lo haces con cualquier amigo y déjate ver. No hacen falta las palabras, tu presencia frente a la Suya es suficiente porque:
«Su Padre sabe lo que les hace falta antes de que lo pidan» (Mt 6, 8).
3 – también en la oración
Pero si deseas desahogarte y quizás llorar, habla con Él en donde te encuentres. Tus palabras no será desoídas, Él siempre escucha y responde de maneras sorprendentes. Tu corazón sentirá alivio porque tu Padre está pendiente de lo que te hace falta. La carta de Santiago da este sencillo consejo, pero eficaz:
«¿Está sufriendo alguno de ustedes? Rece» (Stg 5, 13).
4 – y en su Palabra
Y si quieres escuchar la voz del Señor, lee su Palabra. Nada más consolador que encontrar la respuesta a tus preguntas: la Sagrada biblia contiene todos los mensajes que necesitas para entender que no estás solo. Él te ama y se encargará de tu dolor:
«Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré» (Mt 11, 28).
Fuente: ALETEIA






