León XIV explica por qué el amor verdadero exige «perder algo de nosotros mismos»

Escrito por Jorge Sotomayor

06/28/2026

Sección: Lo que creemos

El Pontífice asegura que el amor solo da fruto cuando se renuncia al propio ego, a la comodidad y al deseo de poseer.

 

 

El Papa León XIV volvió a dejar este domingo una de esas reflexiones llamadas a interpelar la vida cotidiana de millones de personas. 

Durante el rezo del Ángelus, el Pontífice explicó que el amor auténtico solo puede dar fruto cuando somos capaces de renunciar a una parte de nosotros mismos para hacer espacio al otro.

«El amor da fruto únicamente cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro, a perder un poco de tiempo para escuchar a un amigo, a perder un poco de comodidad para compartir una situación de dificultad», afirmó el Santo Padre ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.

León XIV reconoció que este mensaje resulta especialmente difícil de comprender en una sociedad marcada por el individualismo y la obsesión por poseer. «Nos cuesta comprenderlo, especialmente en un mundo en el que perder parece ser una debilidad y se vive obsesionado por tener y poseer», lamentó.

El Papa articuló su reflexión a partir del envío misionero de los discípulos por parte de Jesús y subrayó que el seguimiento de Cristo no consiste en realizar únicamente actos externos, sino en comprometer la totalidad de la propia existencia en una relación de amor con Él.

«Quien retiene la vida solo para sí mismo, en realidad la pierde», recordó, evocando las palabras del Evangelio. Por el contrario, quien aprende a entregarse descubre la verdadera fecundidad del amor.

El Pontífice explicó que esta lógica del don y del desprendimiento afecta a todas las dimensiones de la vida humana. Puso como ejemplo el matrimonio, que solo puede vivirse plenamente cuando los esposos dejan atrás la dependencia de la familia de origen para entregarse mutuamente. Del mismo modo, señaló que los padres ayudan verdaderamente a sus hijos cuando los educan para ser autónomos y tomar sus propias decisiones.

León XIV recordó también que el propio Jesucristo llevó hasta el extremo esta dinámica del amor. «Jesús nos invita a abrazar la Cruz: Él se ofreció, se perdió a sí mismo y, precisamente así, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia», afirmó.

Finalmente, el Papa destacó la importancia de la hospitalidad y de los pequeños gestos cotidianos como expresión concreta del amor cristiano. Desde ofrecer un vaso de agua a quien tiene sed hasta dedicar tiempo a quien lo necesita, el amor, insistió, se construye a través de actos sencillos de entrega.

Al enviar a sus discípulos sin provisiones, recordó el Pontífice, Jesús quiso hacerles experimentar la necesidad del otro y suscitar la hospitalidad. Una enseñanza que, según León XIV, sigue siendo hoy una de las claves fundamentales para comprender el auténtico significado del amor.

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