Con el Santo Rosario debes abrazar también a tus enemigos

Escrito por Jorge Sotomayor

06/16/2026

Sección: Lo que creemos

 

Pon en tus intenciones del Rosario no solo a quienes amas, sino también a quienes no te quieren o te han hecho daño. La oración cristiana tiene la fuerza de abrir el corazón y romper las cadenas del resentimiento.

Cuando rezas por los demás, incluso por aquellos que te han herido, tu alma comienza a liberarse del peso del rencor y aprende a mirar con los ojos de Dios.

El Rosario no es solo una oración de petición, sino también un camino de conversión interior, donde el amor vence poco a poco al odio y la paz reemplaza a la amargura.

Rezar por los enemigos no significa aprobar el mal, sino desear el bien que Dios quiere para cada persona.

Así se conquista el cielo: no con violencia ni orgullo, sino con la humildad de un corazón que intercede incluso por quien le cuesta amar.

María nos enseña este camino silencioso de misericordia, que transforma el dolor en oración y la herida en ofrenda.

Quien reza así descubre una libertad nueva, donde el amor de Dios es más fuerte que cualquier ofensa recibida.

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